• JC Igartua

EL "CAGANCHESCO" NECAXA DE LOS SESENTAS.



En nuestro fútbol y en general en el fútbol mundial, cualquiera que sea la liga de que se trate, siempre han existido los equipos llamados gitanos, que de la misma forma que la famosa etnia europea deambulan por el mundo llevando un vida por demás azarosa que a veces los conduce grandes éxitos y en otras ocasiones a fracasos gigantescos.

En México los casos mas recientes pudieran ser: el Toros Neza de Antonio Mohamed y los Toros del Atlético Celaya.

¡Que casualidad que estemos hablando de Toros!

Joaquín Rodríguez Ortega, mejor conocido como Cagancho, fue un matador de toros de lidia nacido en Sevilla, España (por lo tanto gitano) en el año de 1903 y que realizo su carrera en básicamente en México entre 1924 y 1954.

Cagancho era capaz de grandes genialidades y también de numerosas espantadas, lo que hizo de él un personaje de leyenda.

Cagancho combino grandes tardes de toreo inimitable, que con el capote alcanzaba calidades estéticas sorprendentes, con aun mas aciagas tardes, algunas de las cuales acababan en la Comisaria de la Guardia Civil, con el torero en prisión preventiva y los toros en el corral.

En agosto de 1927 cuando se anunció la corrida que del día 26 torearía el maestro en Almagro. Formaban terna con Cagancho: Antonio Márquez y Manuel del Pozo “Rayito”.

Según parece ese día Cagancho fue desganado y cobarde, pinchando al tercer toro, y primero suyo, a la hora de matar en el cuello, y después en el brazuelo, lugares ambos absolutamente vedados.

Peor suerte corrió con su segundo toro, el sexto de la tarde, mucho más bravo. Tras el tercer aviso, signo de que el toro es devuelto al corral porque el torero es incapaz de matarlo, sonó mientras Cagancho seguía intentando matar al animal sin salir de la barrera. Lo hacía pinchándole en los costados, en los brazuelos, en cualquier lugar menos allí donde ha de hacerse según marca el arte de Cúchares.

Aquellos de los subalternos que se atrevían a saltar a la arena lo hacían con sus espadas debajo de las muletas, se acercaban al toro y le pinchaban también alevosamente, en cualquier parte. Se dice que a aquel toro no lo mataron; lo asesinaron.

Así pues, el torero salió con la Guardia Civil, habiendo tenido que intervenir incluso un Destacamento de Caballería del Ejército, para apaciguar los ánimos de un tendido en el que hubo una de las mayores broncas de la historia.

¡Después de todos estos antecedentes ustedes me van a entender!

En la década de los sesentas, los entonces Electricistas del Necaxa se convirtieron en un equipo “gitano”.

El Necaxa era capaz de derrotar el 2 de febrero de 1961 en la Gran Epopeya al Mejor Equipo del Mundo en ese momento que era el Santos de Brasil con Pelé y a la siguiente semana perder estrepitosamente y jugando con total desgano con el Nacional de Guadalajara que se encontraba en el ultimo lugar.

En ese año de 1961, el partido del Necaxa contra el Santos, que a la postre terminaría con una victoria histórica para Necaxa 4 goles por 3 (para muchos este hecho es considerado la máxima hazaña deportiva de un equipo de fútbol mexicano contra un extranjero en México), fue el primero del Pentagonal Internacional que se celebro en nuestro país y Necaxa después de ganarle al Santos, se le olvido ganar y obtuvo empates en el Oro de Guadalajara y el Independiente de Avellaneda y cayo estrepitosamente con las Chivas Rayadas de Guadalajara 4 goles por 0.

Don Fernando Marcos QEPD, con la cultura y chispa que siempre lo caracterizo acuño el mote de “caganchesco” para aplicárselo al Necaxa por esa irregularidad que enloquecía a su afición

El Necaxa ha labrado, a lo largo de su historia, el pedestal que lo identifica como equipo “gitano”, “caganchesco”, capaz de perder los partidos que teóricamente estaban hechos para ganarse... pero capaz, en compensación, de ganar partidos que parecían perdidos de antemano

Esta es, como dijera Brozo, El Payaso Tenebroso, “...la real y autentica historia del Caganchesco Necaxa...”

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