¡Y VAN ONCE, AHORA FUE CHIVAS QUIEN DERROTO AL NECAXA!

Sufriendo y con el corazón en la mano, pero Chivas consigue regresar a la victoria. Con un autogol en la recta final del partido, El Rebaño rompe su racha de 4 partidos sin triunfo y vuelve a sumar de a tres para mantenerse entre los primeros cuatro de la competencia.
El primer tiempo estuvo carente de emociones. Necaxa apostó por encerrarse en su campo y estar al acecho de un error en los locales. Chivas sufrió para encontrar espacios a pesar de tener el balón, pero llegar al último tercio era sinónimo de perder ideas, llegando a generar molestia en la banca, con clara molestia de Gabriel Milito.
Roberto Alvarado fue el único que pudo incomodar el arco del joven Javier Orantes. Primero con un disparo apenas a los dos minutos de partido que terminó en manos del guardameta y un segundo al 10’ que pasó apenas por un costado del marco hidrocálido.
La pesadilla de Gabriel Milito y Chivas: el segundo tiempo es lo que más le ha costado puntos al equipo
El partido comenzó a despertar hasta después de la hora de juego. Primero una salvada milimétrica del ‘Tala’ en un balón parado que tuvo remate a centímetros de distancia y pudo reaccionar rápidamente. La respuesta del Rebaño fue con un disparo de media distancia de Kevin Castañeda que exigió un lance del arquero visitante solamente para evitar cualquier susto.
Necaxa respondió al 69’ con una descolgada de Mauro Zaleta quien desde mediocampo tomó el balón y se quitó defensores de encima para quedar mano a mano frente a Raúl Rangel quien de nueva cuenta con buenos reflejos estiró su pie para evitar la anotación necaxista.
El grito de gol quedó ahogado al 73’ de nueva cuenta con una acción que tuvo Kevin Castañeda. El refuerzo rojiblanco volvió a probar suerte de media distancia ante la pasividad en marca del rival. Su tiro movió las redes pero por fuera, quedando en anécdota simplemente.
Roberto Alvarado abrió la puerta para la victoria de Chivas
Chivas no encontraba la llave para abrir el candado hidrocálido, sin embargo una gran jugada individual de Roberto Alvarado por derecha al 77’ lo llevó al área donde alzando la cabeza, soltó un centro a ras de pasto que se encontró con una barrida de Agustín Oliveros. El zaguero visitante, en su intento por evitar el avance del balón, terminó desviando su trayectoria rumbo a propia portería para romper el cero.
Con poco por jugarse y resultado en bolsa, parecía un cierre tranquilo pero fue todo lo contrario. El Rebaño terminó encerrado en propio terreno incluyendo la molestia y enojo de Gabriel Milito, quien con gritos y señas le pedía a sus dirigidos no quedar atrás.
Raúl Rangel volvió a aparecer en el agregado, mandando a tiro de esquina un peligroso disparo de Javier Ruíz que quedó cerca de colarse a las redes rojiblancas.
Con el silbatazo final, a pesar del triunfo, aparecieron los abucheos en las tribunas del Estadio Akron, mostrando su inconformidad ante lo mal que se vio el Rebaño este martes.





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