AGUASCALIENTES.— Lo peor no es que el Cruz Azul haya dejado ir su primera gran oportunidad de hacer historia en el Apertura 2010. Lo verdaderamente terrible es que su siguiente rival es el América… Y José de Jesús Corona no estará ahí para defender su arco.
El arquero había conseguido un agónico empate, un gol histórico para él, en la última jugada del encuentro. No cometió falta al ganar la posición en el área hidrocálida, pero el árbitro Fabricio Morales consideró que sí. En un segundo, los Cementeros perdieron todo.
Corona reclamó airadamente y el juez central le mostró la tarjeta amarilla. Era su segunda en la noche. No jugará el Clásico Joven, a menos que la cúpula cementera proteste la acción y la Comisión Disciplinaria decida anular la suspensión.
Justo cuando La Máquina necesitaba una inyección extra de motivación para encarar el partido que la aterra desde hace siete años, cayó ante el equipo que ocupa el último lugar de la tabla porcentual (1-2), el “hermano menor” de las Águilas.
Amarga derrota frente a un Necaxa que decidió ser un poco valiente en el momento menos pensado.
Los celestes no pudieron igualar su marca en torneos cortos de 22 unidades logradas, tras nueve jornadas efectuadas, implantada en el Apertura 2005. Tampoco obtuvieron su sexta victoria consecutiva, misión en la que fallaron por cuarta ocasión en la historia de los torneos cortos.
Su futbol pendular se los impidió. El Cruz Azul de Enrique Meza no conoce de términos medios: gana o pierde. Anoche sumó su segunda derrota en el actual campeonato. Caerá del liderato general si el Santos Laguna golea mañana al América.
Las fallas defensivas azules continuaron. El problema es que sus delanteros carecieron de la contundencia que exhibieron en encuentros anteriores.
Óscar Pérez detuvo todo… Hasta que Christian Giménez cristalizó el penalti. El rival traía el ‘10’ en la espalda, pero no era Luis Figo. No había nada que hacer para el experimentado portero.
Fue la única luz ofensiva de un equipo que terminó desesperado, trabado en la lucha de patadas que el rival propuso.
Horacio Cervantes y Gerardo Torrado hicieron méritos para recibir la segunda amarilla. Morales se las perdonó, quizá como compensación por el penalti que se inventó en el primer tiempo.
Después del yerro defensivo de Fausto Pinto, el balón le quedó largo a Juan Carlos Mosqueda. El More se la jugó y decidió tirarse cuando tuvo cerca de Corona. El juez central compró… E inició la debacle azul.
La anotación de Darío Gandín (13’) dio comodidad a los dirigidos por el Ruso, quienes tuvieron de su lado a la suerte. Quedó comprobado con el inverosímil tanto convertido por Pavlovich (36’).
El argentino intentó definir con clase, pero la pelota le rebotó en el talón izquierdo y se coló en el arco visitante.
Golpe del que los Cementeros intentaron reponerse, pero el corazón no les alcanzó. Brailovsky obtuvo su primera victoria como director técnico del Necaxa, la cual le permite tomar oxígeno en su lucha por no descender y hasta darle ánimos al equipo de sus amores: el América.
Polémica derrota para el Cruz Azul. Dolorosa e inoportuna, con el árbitro como principal adversario
FUENTE: eluniversal.com.mx