IV.LOS NOVENTAS. NECAXA EL EQUIPO DE LA DECADA
En la temporada 1989-1990 llega al Club Necaxa un joven jugador ecuatoriano que se convertiria en poco tiempo en simbolo de la institucion: Alex Aguinaga.
Con la incorporacion del mediocampista sudamericano el equipo muestra mayor solidez y Anibal Ruiz consigue llevarlo hasta la liguilla.
No obstante en octavos de final el Necaxa es derrotado por la poderosa escuadra de la Universidad.
La eliminacion trae consigo la salida del tecnico Anibal Ruiz que es relevado por Eduardo Lujan Manera.
Buscando atraer nuevos seguidores, en la Temporada 1990-1991 la directiva necaxista decide renovar la imagen del equipo.
Aparecen en el uniforme, tradicionamente rayado, truenos de color rojo sobre un fondo blanco.
Por otro lado, con la llegada del delantero chileno Ivo Basay y la aparicion de una joven promesa: Ignacio “Nacho” Ambriz los planes de la directiva al iniciar la campaña eran ambiciosos.
No obstante entre el nuevo tecnico y los jugadores hay poco entendimiento y el conjunto se queda fuera de la fase final.
La llegada al año siguiente del entrenador argentino Roberto Marcos Saporiti significa un parteaguas para la Institucion.
A pesar de que el Necaxa arranca el Torneo perdiendo partidos Saporiti logra corregir el rumbo y le imprime al equipo una vocacion ofensiva impresionante.
Los Rayos son el equipo mas productivo de la Segunda Vuelta del torneo, logran hilvanar 19 partidos sin conocer la derrota y se clasifican en segundo lugar general.
El Necaxa disputa la semifinal contra los “Camoteros del Puebla”. En el primer juego los poblanos sorprenden a los rojiblancos que salen a la cancha con una confianza desmedida y los derrotan 3 goles por 2.
En el juego de vuelta en el Azteca la poderosa ofensiva necaxista es congelada por la zaga poblana, el encuentro finaliza con un empate a cero y el Necaxa es eliminado.
En 1992 llega a la directiva rojiblanca el Exfutbolista Enrique Borja que confia en el trabajo realizado por Roberto Saporiti y decide mantenerlo al frente de la Direccion Tecnica.
Borja no se equivoca y ese año el Necaxa concluye la temporada como Superlider sacando una ventaja de 7 puntos a su mas cercano perseguidor.
Su juego se distingue tanto que 5 necaxistas son llamados a la Seleccion Nacional para enfrentar la eliminatoria rumbo al Mundial de Estados Unidos 1994.
Equipo veloz, preciso y agresivo el cuadro rayado acaba el Torneo sin perder como local y ubicando a su delantero Ivo Basay en la cuspide del goleo individual.
Señalados como amplios favoritos los Rayos se enfrentan en la primera fase de la liguilla a un viejo conocido: los Azulgranas del Atlante.
Sin embargo caen de manera estrepitosa con un marcador global de 5 goles por 2.
Al año siguiente la historia se repite y el Necaxa vueve a ser eliminado en la liguilla, esta vez por el otro equipo de TELEVISA las Aguilas del America.
Con aquella derrota termina el ciclo de Roberto Saporiti.
Incapaces de obtener un campeonato los necaxistas muestran durante aquellos años un futbol que deja un agradable sabor de boca entre sus aficionados.
Tras la salida de Roberto Saporiti del Club Necaxa la directiva decide contratar los servicios de un viejo conocido: Manuel Lapuente.
La primera preocupacion del nuevo tecnico al hacerse cargo del equipo es reforzar su linea defensiva por lo que recurre al llamado de Jugadores duros y experimentados como Octavio Becerril, Jose Maria Higareda y el central chileno Eduardo Vilches.
Tambien refresca su linea delantera con el Exrayado Luis “Matador” Hernandez y el argentino Sergio “Raton” Zarate.
Con lineas bien balanceadas los Rayos del Necaxa arrancan la temporada 1994-1995 mostrando un gran nivel futbolistico que muy pronto se traduce en la conquista del Campeonato de Copa.
El futbol practicado por los necaxistas esa temporada se distingue por un gran juego de conjunto y una precision extraordinaria.
Su desenvolvimiento en la cancha recuerda el entendimiento legendario de los Once Hermanos.
Motivados por la obtencion del Titulo De Copa los necaxistas se enfilan con facilidad hasta la liguilla.
Su primer rival es nada menos que el actual Campeon del Torneo los Tecos de la Universidad Autonoma de Guadalajara a quienes vencen en sus dos confrontaciones dejando una grata impresion.
El boleto a la final tienen que disputarlo a las Superchivas de Alberto Guerra a las que no vencen pero con la modalidad del gol de visitante los dejan en el camino.
Finalmente el Necaxa tenia la oportunidad de disputar un Titulo de Liga despues de casi 6 Decadas esta vez su rival era la escuadra del Cruz Azul.
Recopa de la CONCACAF 1994
¡ Esperan 28 Años !
Después de 28 años de no ganar un sólo campeonato de ninguna especie, los Rayos del Necaxa obtuvieron la Copa Miller Concacaf al derrotar 3-0 al Aurora de Guatemala en el Estadio Orange Bowl de Miami, ante unos 3 mil aficionados.
El último triunfo que consiguieron los Rayos en la historia moderna del futbol nacional fue en la temporada 1965-66, tras ganar primero el torneo de Copa y más tarde el Campeón de Campeones.
Desde que se instauró el futbol profesional en México en 1943, los rojiblancos no han conseguido un sólo campeonato de liga, aunque en la época amateur se alzaron con cuatro títulos de ese tipo en la era de los once hermanos dentro de la década de los 30′s.
Necaxa llegó al cuadrangular de la Copa Concacaf al haber sido el equipo que más puntos consiguió en la temporada 92-93, con 54 unidades, ya que en esa campaña no había campeonato de Copa en México, por lo que la victoria sobre el Lambada por 4-1 les abrió la puerta para llegar a la final y ganar el título.
Previo al inicio del encuentro llovió sobre el césped del Orange Bowl para dejar el campo bastante resbaloso, pero eso no fue problema para los necaxistas, quienes por conducto del ecuatoriano Alex Aguinaga se fueron al frente al minuto 7.
Nueve minutos más tarde el mediocampista Manuel Sol colocó el 2-0 a favor de su equipo, con el cual terminarían los primero 45 minutos.
Para la parte complementaria el delantero Ricardo Peláez volvió a marcar en este torneo al 53 para dejar la cuenta final en 3-0, aunque todavía el timonel Manuel Lapuente realizó dos cambios para darle mayor profundidad al equipo, ya que metió a Alberto García Aspe en lugar de Sol, y a Edson Alvarado por Luis Hernández.
La novedad en la alineación de los Rayos fue precisamente la ausencia inicial de los mundialistas García Aspe e Ignacio Ambriz, además de la inclusión de nueva cuenta de Efraín ‘Cuchillo’ Herrera en la alineación titular, luego de que en el futbol mexicano no ha jugado un solo minuto.
Al término del partido el secretario general de la Concacaf, Chuck Blazer, entregó el trofeo a los necaxista en una ceremonia que duró aproximadamente 5 minutos, y por la noche el organismo les ofreció una cena a los equipos participantes.
En el partido preliminar por el tercero lugar, el Real Maya de Honduras se impuso al Lambada de Barbados por 1-0.
Copa Mexico 1994
Necaxa vence 2 goles por 0 al Veracruz y gana la Copa.
Terminan 29 años de sequia.
Con dos goles de Ricardo Peláez, los Rayos del Necaxa se coronaron en el Torneo de Copa tras vencer 2-0 a los Tiburones del Veracruz en la cancha del Estadio Cuauhtémoc que registró una entrada de 13 mil aficionados para ver como la escuadra rojiblanca consiguió su primer gallardete después de 29 años de no hacerlo.
Desde la temporada 65-66, Necaxa no conseguía ningún título en el futbol mexicano, y en aquella ocasión los rojiblancos se impusieron a los Panzas Verdes del León 1-0 con gol de Peniche, para más tarde adjudicarse el Campeón de Campeones al pasar sobre el América por 2-0.
Los Rayos tuvieron un inicio sorprendente y apenas a los 15 minutos del primer tiempo ya habían conseguido las dos anotaciones.
Al minuto 11, Sergio “Ratón” Zárate realizó una jugada personal por el corredor derecho para incrustarse al área y disparar raso, para que el guardameta de los jarochos, Rafael Calderón, no pudiera controlar el esférico dejándolo a la deriva, momento que aprovechó Peláez para barrerse ante el marco vacío y conseguir el 1-0.
Cuatro minutos después José María Higareda robó el balón desde la media cancha a José Luis Malibrán, para ceder al argentino Zárate, quien de nueva cuenta condujo el balón por la banda derecha y centró raso para que Peláez lo introdujera a la portería en jugada de “taquito”, dejando a Calderón parado.
Para el resto de la primera parte ninguno de los dos equipos creó verdaderas oportunidades de peligro y así se fueron al descanso de medio tiempo.
Iniciando la parte complementaria Alberto García Aspe centró el esférico para el chileno Ivo Basay, quien solo ante la portería rival cruzó demasiado su disparo, para que el balón pasara a un costado del palo izquierdo.
Al 47′ el silbante Antonio Marrufo anuló un gol a Basay, luego de que Alex Aguinaga tirara desde fuera del área directo a la portería, en donde Calderón rechazó directo al chileno que la empujó al fondo, pero estaba en fuera de lugar.
Para este segundo tiempo, Necaxa se mostró más ágil en el terreno de juego y realizando mayores oportunidades frente a la portería jarocha, situación que aprovecharon los escualos para irse al frente mediante el contragolpe, sin poner en ningún momento en peligro su meta.
Para los Tiburones significó quedarse por tercera ocasión en su historia, desde que se instauró el futbol profesional en México, al margen del título, ya que en las temporadas 45-46 y 49-50, cayeron ante los Zorros del Atlas.
Con el silbatazo final de Marrufo, de inmediato aparecieron en la cancha las camisetas con la leyenda “Necaxa campeón”, y comenzaron a bañar de sidra a todos los integrantes del cuadro necaxista, quienes más tarde continuaron sus festejos en el vestidor con porras, y bebiendo de la Copa de Campeones.
Decenas de aficionados vestidos con los colores rojiblancos se introdujeron al terreno de juego para ir a felicitar a sus jugadores, teniendo que intervenir los granaderos para evitar que la cancha del Estadio Cuauhtémoc se vieracompletamente invadida.
Para Peláez los dos goles que consiguió, significaron lo más importante que le ha sucedido en su carrera futbolística, ya que ellos colaboraron para que su equipo volviera a saborear las mieles del título.
El resto del plantel coincidió al expresar que el festejo por la adjudicación del Torneo de Copa terminaría a la medianoche dado que deben continuar con la mente fría para luchar por el Título de Liga y con ello redondear esta campaña.
Campeonato de Liga 1994-1995
¡ El Año del Rayo !
Los Rayos descarrilan a La Maquina Celeste y obtienen el Campeonato de Liga del Futbol Mexicano.
Con Manolo, el Necaxa de inmediato comenzó a tener resultados, en la Temporada 1994-1995. Con una base muy interesante de jugadores mexicanos de experiencia y con estupendos elementos extranjeros, mantuvo a lo largo de la temporada una tónica de juego que lo situó como uno de los cuatro primeros lugares al
concluirt la liga. En la Final enfrentaría al Cruz Azul.
Cincuenta y siete largos años después, Necaxa se coronó Campeón de Liga tras superar rotundamente ayer al Cruz Azul por 2-0, global de 3-1, en encuentro estratégicamente bien ganado por los Rayos y donde la Máquina, que terminó con 10 hombres, frustró su intención de conseguir el Título, negado ya durante 15 temporadas.
Ante más de 120 mil espectadores, en un estadio a reventar, el conjunto rojiblanco, que no era monarca desde la temporada 1937-38, redondeó una campaña plena de triunfos, luego de conquistar también el Campeonato de Concacaf y el Torneo de Copa, con lo que se adjudica además el calificativo de ¡Campeonísimo!, al ganar los dos Títulos en disputa del balompié nacional.
Los necaxistas de Manuel Lapuente vencieron en la lucha del medio campo, con el aporte de Ignacio Ambriz, Gerardo Esquivel, Alberto García Aspe y de un auténtico pistón ofensivo que fue el ecuatoriano Alex Aguinaga.
La contundencia apareció en los mejores momentos para el equipo de los ex electricistas, quienes con el gol de Aguinaga a los 29′, anularon la desventaja relativa del gol recibido como “local” el primer juego y mataron la esperanza celeste a ocho del final, con tanto del chileno Ivo Basay.
Alex dio el primer gran aviso de su peligrosidad a los 17′, cuando desde sector defensivo el central chileno Eduardo Vilches profundizó a la banda derecha, donde su compatriota Basay eludió al defensa Sixtos al jalarla “de inglesita” para habilitar al ecuatoriano, quien dentro del área estrelló su envió en el travesaño.
Los jugadores de la Máquina intentaron una marca encimista desde el mismo terreno necaxista con el propósito de mantener virgen su marco y avanzar en jugadas muy elaboradas hasta el área rival.
Sin embargo, una bella acción de cuadro Rayo en el minuto 29 congeló el ímpetu cementero.
Basay penetró por la punta izquierda y se sacudió la marca de José Castañeda para servir a García Aspe, quien a un costado del área logró filtrar el balón para Ricardo Peláez, quien con la marca de Sixtos la tocó de talón en corto para Aguinaga.
El ecuatoriano recibió en el área chica y con una finta se quitó al zaguero Antonio Taboada, eludió la salida del arquero Norberto Scoponi y aplicó el pase suave a la red para el magistral 1-0.
Con la situación en contra, Tena realizó al 38′ su primer cambio, el ingreso del argentino Marcelo Delgado por el brasileño Luis Carlos Oliveira “Pintado”, quien molesto se fue directamente al vestidor.
Pero Necaxa también fue un bastión en su retaguardia y contuvo los desesperados ataques celestes. El extremo argentino Julio Zamora fue neutralizado de nuevo por el veterano Efraín “Cuchillo” Herrera”, en tanto que el bicampeón de goleo Carlos Hermosillo sólo se desprendió de Vilches y Octavio Becerril una vez, pero Nicolás Navarro se encargó de enviar a tiro de esquina el disparo que pretendía techarlo.
Sixtos, que pareció no recuperarse de un tirón muscular sufrido el primer duelo, fue superado en varias acciones, una de ellas al 67′, cuando zancadilló a Basay al enfilarse este último rumbo al marco, lo que le costó la roja del árbitro Arturo Brizio.
Con inferioridad numérica, el nerviosismo hizo presa a los celestes quienes se volcaron al frente y en una descolgada, al 82′ Basay puso la lápida del 2-0, cuando a servicio de García Aspe, recibió en la media luna, libró la barrida del peruano Juan Reynoso y fulminó de derecha con tiro al rincón ante la estirada inútil de Scoponi.
Aquel año era ya de por sí histórico para el Necaxa.
El 4 de diciembre de 1994 el Necaxa fue el monarca de la Copa de Clubes de CONCACAF, al derrotar al Aurora de Guatemala con marcador de 3-0.
Posteriormente, los Rayos obtuvieron el título del Torneo de la Copa de México el 15 de marzo de 1995, al vencer 2-0 al Veracruz en la Final, por lo que al lograr la liga, se le podía considerar de nueva cuenta como campeonísimo, con en aquella ya lejana década de los años treinta.
Campeonato de Liga 1995-1996
Necaxa Bicampeon
Después de una intensa lucha, el Atlético Celaya y el campeón defensor Necaxa empataron a uno, en el encuentro “de ida” de la final de la Primera División de fútbol profesional mexicano. Un ambiente de fiesta se vivió en el pequeño estadio Miguel Alemán Valdez, que registró un lleno de 20,000 espectadores.
Un mal rechace del defensa Iván Hurtado y una mala salida del guardameta Hugo Pineda permitieron a Ricardo Peláez poner al Necaxa en ventaja a los 25 minutos. El tanto llegó en un error de marcación de la zaga local, que durante todo el encuentro dejó que el balón picara cerca o dentro del área.
Empero, a los 57′, Carlos “Abuelito” Hernández, quien acababa de ingresar al terreno de juego, anotó el tanto del empate, después que un remate con la cabeza del español Emilio Butragueño se estrelló en el travesaño. El Necaxa se quedó con 10 jugadores a los 68′, cuando el árbitro Miguel Angel Salas expulsó al volante Ignacio Ambriz por propinar un codazo al defensa ecuatoriano Hurtado.
Durante la primera mitad, el Necaxa dominó tácticamente ante un Celaya que se vio nervioso e impreciso a la hora de pasar el esférico.
El Necaxa presentó una sorpresa en su alineación al comenzar el partido: el defensa Uwe Wolf inició en la defensa central junto con Octavio Becerril.
El ecuatoriano Alex Aguinaga fue una figura sobresaliente en el sistema del Necaxa gracias a su incansable labor en la mitad del terreno para romper los avances de los locales.
Sin embargo, Aguinaga se hizo para atrás en la segunda parte y la salida de José María Higareda, quien dejó su lugar a Zárate, hizo que el Necaxa perdiera fuerza en la media cancha.
Con el gol en contra, el Celaya intentó presionar, pero el brasileño Tiba y el español Emilio Butragueño fueron bien contenidos, en tanto que el chileno Richard Zambrano fue bien marcado por el alemán Wolf. La desesperación empezó a cundir entre los locales, ante el buen planteamiento necaxista. Pero la entrada de Hernández cambió el panorama para los Toros.
En el primer balón que tocó, Hernández envió un centro a Butragueño, quien remató con la cabeza, pero el balón se estrelló en el travesaño; Hernández, quien siempre estuvo atento a la jugada, contrarremató con la zurda para empatar a los 57′. Tras la expulsión de Ambriz, el Necaxa pareció renunciar a la ofensiva al sacar al delantero Luis Hernández y enviar al campo al defensa Efraín “Cuchillo” Herrera. Zambrano, quien ante el Veracruz logró cuatro tantos en un partido, tuvo en sus botines el tanto del triunfo, pero su disparo se estrelló en un poste cuando Navarro ya estaba vencido, y asi termino el partido de ida.
El Necaxa alcanzó la hazaña del bicampeonato, pero vestido de un traje claroscuro. El Atlético Celaya no le dejó ponerle el broche de la inobjetabilidad. El gol conseguido como visitante en el partido de “ida”, que terminó 1-1, le permitió al Necaxa coronarse sin haber demostrado superioridad en la cancha sobre el cuadro rival.
El empate a cero del partido decisivo generó polémica y puso una vez más en discusión las determinaciones del reglamento de competencia. Para unos, por lo ocurrido esta tarde en un pletórico Estadio Azteca, el reglamento debe cambiar.
Argumentan que en la final no puede existir ningún tipo de ventaja, como el gol de visitante.
El que quiera ser campeón tiene que ganar en el campo, demostrar que es superior, convencer al público y no dejar duda de que realmente es el mejor. Hoy quedaron dudas. Los mismos seguidores del Necaxa no quedaron conformes con lo mostrado por su equipo, que jugó para empatar los dos partidos de la final, y lo consiguió.
De no haber sido por el reglamento, hubiera sido necesario disputar dos tiempos extras y, de persistir la equidad, se habrían cobrado series penales, lo que hubiera sido más justo, más futbolístico.
No se puede ser campeón por una cláusula del reglamento.
Es cierto que el público rojiblanco festejó el bicampeonato, pero no vibró… porque no hubo triunfo. Para otros, los menos, no hay nada qué objetar. El Necaxa es campeón a toda ley. Todos los invitados a la “liguilla” saben a lo que se atienen y deben contar con las armas suficientes para poder ponerse al alcance de las ventajas del reglamento. Al Celaya le tocó perder y seguramente no estará conforme por la forma en que se le escapó el trofeo. Sin embargo, no le vio peros al reglamento cuando éste lo benefició en los cuartos de final, cuando eliminó al Monterrey sin ganarle, por la misma razón que decretó hoy la coronación necaxista: el gol de visitante.
El reglamento fue el principal protagonista de la campaña que hoy llegó a su fin, principalmente después de que los Tigres de la Universidad Autónoma de Nuevo León descendieron a la Primera División A, pese a que conquistaron la corona de Copa y estuvieron entre los ocho calificados a la “liguilla” por el título de Liga.
Héroe de mil batallas, Emilio Butragueño dejó escapar la oportunidad de anotar y darle el título al Celaya. El español tuvo la gloria al alcance de las manos, pero no pudo redondear su magnífica temporada. Transcurría el minuto 85 cuando el chileno Richard Zambrano envió un centro pasado que “techó” a todos los defensas rojiblancos y Butragueño, solo, sin marcación alguna, cabeceó a un lado de la portería de un lesionado Nicolás Navarro.
Esa era la jugada del gol, la del triunfo, la del campeonato…
Sin embargo, no se puede condenar a un jugador por una sola acción. Los Toros llegaron a la final gracias a Butragueño, cuya labor a lo largo de la campaña 1995-96 no tiene discusión.
La final sólo brindó emociones a cuentagotas. El Celaya quiso construir, para Necaxa fue mas fácil destruir, lo que derivó en un encuentro nada espectacular. El Necaxa, que rara vez puso en aprietos al rival en el segundo tiempo, se dedicó a defenderse ante un Celaya careció de alguien en la media cancha con la capacidad y talento para poder superar la zaga necaxista, y cuya delantera volvió a carecer de contundencia.
Los Toros salieron a lo suyo, a buscar un gol tempranero y por poco lo consiguen al minuto dos en una media vuelta de Zambrano, que requirió una gran desviada de Navarro a tiro de esquina.
Tres minutos más tarde hubo respuesta de los capitalinos en un remate con la cabeza del alemán Uwe Wolf. El arquero Hugo Pineda, con muchos apuros, también envió el esférico a tiro de esquina.
Luego surgió la figura de Alberto García Aspe, quien cobró un tiro libre directo con un disparo que apenas salió desviado del lado izquierdo de Pineda y a los 22′ se animó de media distancia y estrelló la pelota en la base del poste izquierdo.
Fue lo más relevante del primer tiempo, en el que el Necaxa buscó el pelotazo por los extremos para Luis Hernández y el argentino Sergio Zárate, pero la fórmula no funcionó esta vez debido a la excelente aplicación defensiva de los Toros.
El Celaya trató de hacer el gol solamente con Butragueño y Zambrano, con algunas llegadas del brasileño José Damasceno “Tiba” por las bandas y esporádicas apariciones por el centro de Salvador Mercado. La incógnita para muchos sobre lo que haría Manuel Lapuente para sustituir en la media cancha al castigado Ignacio Ambriz se despejó cuando José María Higareda fue colocado como medio de contención y Gerardo Esquivel como lateral izquierdo.
El partido tuvo varios momentos de tedio, sobre todo por la fuerte marcación que hubo a la mitad del campo.
Además, cuando había una salida libre, de inmediato se cometía falta. Para la segunda mitad no cambió la tónica del juego, pese a que Lapuente mandó a la cancha al veterano Efraín “Cuchillo” Herrera en lugar de José María Higareda, quien se mostraba un poco alterado y ya había sido amonestado.
Conforme avanzaron los minutos, Juan Manuel Alvarez se animó a hacer movimientos en el Celaya, pero tampoco encontró en Carlos Hernández (entró por Mercado) y Alfonso Malibrán (por Francisco Cruz) la fórmula para abrir el cerrojo rojiblanco. Sin embargo, ante la mediocridad mostrada por el Necaxa y su renuncia al ataque, el Celaya tuvo más tiempo el balón y provocó llegadas de peligro a la meta rival.
Un ejemplo claro de lo medroso que fue el Necaxa se vio a los 60 minutos, cuando Lapuente sacó a Sergio Zárate y envió a la cancha al defensa Edson Alvarado, quien hizo funciones de mediocampista.
El árbitro fue Arturo Brizio Carter, quien cumplió una buena actuación.
Necaxa: Nicolás Navarro; Uwe Wolf, Eduardo Vilches, Octavio Becerril, Gerardo Esquivel; José María Higareda (Efraín Herrera, 45′), Alex Aguinaga, Alberto García Aspe, Luis Hernández; Ricardo Peláez y Sergio Zárate (Edson Alvarado, 60′).
Celaya: Hugo Pineda; Armando Cabrera, Joel Cruz, Iván Hurtado, Víctor Díaz; Juvenal Patiño, Javier Cruz (Alfonso Malibrán, 75′), José Damasceno “Tiba”,
Salvador Mercado (Carlos Hernández, 60′); Emilio Butragueño y Richard Zambrano
Le decian “El Picas”
No era un jugador exquisito con el balón ¡Vamos! Ni siquiera podemos considerarlo un dechado de virtudes. Era un futbolista todo pundonor, que jugaba con reciedumbre, pero que en ocasiones rayaba entre el futbol recio, de honor, en donde meter fuerte la pierna es algo necesario y el futbol sucio, aquel que rompía con todas las reglas.
Octavio Becerril nació el 31 de marzo de 1964 en la Ciudad de México, inició su carrera en el Toluca para jugar más tarde en Veracruz y terminar en Necaxa, en donde sin lugar a dudas tuvo sus mejores temporadas, logrando con la institución tres títulos de liga.
Considerado como uno de los símbolos necaxistas, con su 1.81 metros de estatura y sus apenas 68 kilos, Octavio suplía su aparente fragilidad con el anticipo y con algunas otras virtudes. Becerril fue amonestado 24 ocasiones a lo largo de su carrera y expulsado en más de una decena de oportunidades y aunque era temperamental y solía hablar fuerte a los adversarios tratando de provocarlos, a Octavio se le recuerda sobre todo por una maña que arrastraba desde el polvo sagrado del llano.
Acostumbraba llevar escondido entre su ropa uno o varios alfileres y en el momento justo, cuando nadie lo veía, sacaba su arma punzante y sin chistar, lo clavaba en el glúteo de aquel delantero al que le tocaba marcar. El rival, ante el sorpresivo ataque, pegaba un salto y perdía el control de la situación y aunque reclamaba al árbitro en turno, Becerril juraba y perjuraba su inocencia y como no había prueba alguna, pues el arma había sido arrojada ya al pasto, pues simplemente no había delito que perseguir.
Su actitud, provocó el nacimiento de su mote bien ganado el “Picas”.
En una ocasión cuando jugaba para el Toluca, le tocó marcar a Ricardo Pelaez. El “Picas” hizo de las suyas, le enterró arteramente el alfiler a Ricardo, quien lo persiguió diciéndole mil lindezas y más adelante en otra jugada, frustrado por lo que había pasado, le lanzó un escupitajo al defensa toluqueño. Ante esto, Becerril ni se inmutó, “es cosa de hombres dentro del terreno de juego”, declararía más tarde.
Tiempo después, la vida los pondría en un mismo equipo, ambos jugarían para el Necaxa en la época más gloriosa de esta institución y los dos recordarían por siempre esa anédcota. Antes rivales odiados, ahora grandes amigos.
La Final del Verano de 1996
Santos Laguna se corona con gol en fuera de lugar.
La modalidad de los torneos cortos en el futbol mexicano comenzó en 1996 y el primer campeón: Santos Laguna, que derrotó a Necaxa en la final y se alzó por primera vez en su historia con un título de liga.
El partido de vuelta de la final entre Santos y Necaxa fue el domingo 22 de diciembre en el Estadio Corona, los laguneros se coronaron al ganar 4-2 (4-3 global) con dos goles de Gabriel Caballero, Francisco Gabriel y Jared Borgetti.
La decisión de modificar el sistema de competencia fue pensando en hacer dos liguillas al año, como antecedente estaban los torneos cortos Prode 85 y México 86, el primero con apenas ocho jornadas y su liguilla, pero el segundo con 18 jornadas y la liguilla, que es lo que diferencia al torneo mexicano de otros, como el argentino, que juega dos torneos al año desde hace más tiempo pero es campeón el que más puntos hace.
De esta manera, la temporada 1996-97 quedó dividida en dos, el Torneo Invierno 96 y el Torneo Verano 97. Al Invierno 96, que comenzó el día 9 de agosto, llegó Necaxa como bicampeón ya que se coronó en los dos últimos torneos largos, 1994-95 y 1995-96.
Atlante fue líder general con 38 puntos, en segundo puesto acabó Santos con 34 unidades, Guadalajara y Puebla suman 31, Toluca 30, Necaxa 29, Atlas 26, Toros Neza 24, León 23, Cruz Azul 20, Monterrey 19, Pumas, Veracruz y Tecos 18, América y Atlético Celaya 17. Pachuca 15 y en el fondo Morelia con 12.
Se jugaron dos series de recalificación, Toros Neza, como tercero del Grupo Uno, eliminó a León con global de 4-2 y Atlas, tercero del Grupo Tres, dio cuenta de Monterrey con 6-3 global, que fue undécimo en la tabla general pero segundo del Grupo Cuatro.
En los cuartos de final fueron eliminados el líder general Atlante y Guadalajara, que fue tercero, los Potros fueron goleados dos veces por Toros Neza, el global acabó 9-2, mientras que Chivas no pudo con el bicampeón Necaxa, que ganó 2-1 global. Además, Puebla eliminó a Toluca con global de 2-1 y Santos con global 4-2 al Atlas.
Los mejores sembrados en semifinales fueron Santos y Puebla, los laguneros acabaron con Toros Neza ganando los dos partidos para acumular un marcador de 5-2 y los Camoteros cayeron ante Necaxa por apabullante 3-7 global.
En la final Necaxa era favorito porque llegó como bicampeón y porque se convirtió en el “matagigantes” de la liguilla, parecía que se produciría el primer tricampeonato en México desde que América lo logró en las campañas 1983-84, 1984-85 y Prode 85, coincidentemente también dos torneos largos y uno corto.
El partido de ida fue el 19 de diciembre en el Estadio Azteca, Necaxa ganó 1-0 con autogol de Benjamín Galindo, pero Santos pudo revertir la historia en el cotejo de vuelta, le dio la vuelta al global con tantos de Francisco Gabriel al minuto 35 y de Gabriel Caballero al 37.
Los Rayos no se quedaron atrás y volvieron a tomar la ventaja al marcar Ricardo Peláez al 43’ y Luis Hernández al 54’, Gabriel Caballero puso el 3-3 al 62’ y cuando todo indicaba que así acabarían apareció Jared Borgetti al 82’, anotó en claro fuera de lugar que no señaló el árbitro Arturo Brizio, los bicampeones entregaron la corona al no poder marcar y Santos levantó el trofeo por primera vez en su historia.
En ese cotejo, la alineación de Santos fue la siguiente: José Miguel Zavadlav; Francisco Gabriel de Anda, Pedro Muñoz, José Guadalupe Rubio (Christian Montesinos 61’), Ricardo Wagner de Souza, Miguel España, Héctor Adomaitis, Nicolás Ramírez, Benjamín Galindo (Alberto ‘Guamerú’ García 88’), Gabriel Caballero y Jared Borgetti. D. T. Alfredo Tena.
Campeonato de Verano de 1998
Los Rayos del Necaxa tuvieron una ¡¡ Final Diabolica !!
Ante el llamado de Manolo Lapuente a la Seleccion Nacional, Raul Arias, en su debut como tecnico, lleva al Necaxa a la final del Torneo de Verano 1998 y paga su novatez dejandose arrebatar un partido ganado.
Luego de 23 años de espera y haciendo la hombrada de superar una pesada losa de cuatro goles que lo separaban del campeonato, Toluca sacó a flote el espíritu deportivo y su presencia futbolística para venir de muy atrás y darle la vuelta al marcador para proclamarse Campeón del Torneo de Verano ’98 tras doblegar al Necaxa por marcador de 5-2, para un global de 6-4.
El Diablo estuvo de su parte y luego de hacer brillar la justicia deportiva, los Choriceros redondearon una excelente campaña donde lo ganaron todo: El superliderato, el título de goleo individual y por equipo, además de la Liguilla donde no dejaron dudas de sus méritos.
Al grito de batalla desde la tribuna de “Sí se puede, sí se puede”, el grupo de Enrique Meza protagonizó un encuentro heroico y emotivo, donde más de 30 mil aficionados fueron de la incredulidad y tristeza a la alegría delirante.
Y no era para menos, ya que tardaron más en llegar a La Bombonera y acomodarse en sus lugares, que en ver llegar los dos primeros goles del Necaxa, que en menos de dos minutos puso contra la pared al Toluca para hacerlo sentir cerca de la derrota.
El Estadio Toluca 70-86 enmudeció en cuestión de segundos, la desesperanza envolvió el ambiente, Meza se llevó las manos al rostro sin poder dar crédito a lo que ocurría, el fantasma de aquella Final del Verano 97 cuando Chivas goleó a sus Toros Neza, rondó por su mente y el miedo se apoderó de su alma.
Pero el loco inicio del encuentro permitió que el Diablo metiera la cola y un chispazo de esperanza surgió de los botines de Antonio Taboada al minuto 2 y la gente impulsada como por un resorte se puso de pie para motivar a los Diablos Rojos. El verdadero partido apenas comenzaba.
El “Sí se puede, sí se puede”, retumbó con más fuerza en el inmueble.
Y como si el mismo Diablo les hubiera inyectado vitalidad, los Choriceros se fueron al frente y comenzaron a bombardear sin piedad el marco del equipo de la década. José Saturnino Cardozo corrió por los extremos como un endemoniado, repartió pases, abrió espacios.
Fabián Estay dejó fuera de la cancha sus preocupaciones por no estar con la Selección Chilena, y se convirtió en el hombre que le dio la pausa y el orden al plantel toluqueño.
José Manuel Abundis simplemente jugó con inspirada concentración y ayer a mediodía todo le salió, fue el mejor partido de su vida. De su mano los “pingos” comenzaron a acortar distancias.
La pasión creció como una llamarada en el Toluca 70-86, la caldera del Diablo ardió como nunca, en las tribunas nadie se movió de sus lugares, la vibra positiva contagió al cuadro local y el Necaxa cayó en excesos de confianza al verse superado por un equipo al cual daban por muerto desde el arranque del partido cuando le asestaron dos descargas eléctricas.
Toluca tenía prisa por anotar y el descanso de medio tiempo lo acortaron pues de hecho saltaron al terreno antes que nadie, la ansiedad les quemaba los botines, no querían que la magia se terminara antes de tiempo y en el complemento redondearon la hombrada.
Parecía imposible anotar cuatro goles y finalmente fueron cinco en la frente.
Las playeras volaron por los aires, medio estadio lucia el torso desnudo, Meza hacia esfuerzos por contener las lágrimas, Raúl Arias, estratega de los Rayos, simplemente no daba crédito.
Arturo Brizio vivía sus últimos momentos como árbitro en el futbol mexicano con una labor discreta y casi perfecta.
Se llegó el minuto 43 y la gente explotó en la tribunas “Olé, olé, olé, olé, olé”.
Con angustia corrió el reloj, de pronto el silbatazo final y Toluca era Campeón, en La Bombonera hombres, mujeres y niños se fundían en abrazos y en llanto, habían terminado 23 años de espera y el Diablo despertó… “Si se pudo”.
Toluca 5-2 Necaxa
1-0 (36”). José Luis Montes de Oca anota tras 13 toques del Necaxa después del saque.
2-0 (1′) Alex Aguinaga concreta tras una pifia del arquero Mario Albarrán.
2-1 (2′) Antonio Taboada hace el gol de media distancia.
2-2 (35′) A pase de Vukic, José Manuel Abundis hace el recorte para anotar.
3-2 (52′) Abundis concreta por la derecha tras un servicio de Víctor Ruíz.
4-2 (58′) José Saturnino Cardozo anota luego de que Abundis le da un pase en corto con la cabeza.
5-2 (89′) Cardozo aprovecha un largo pase que sin dejarlo caer remate a las redes.
Arbitro: Arturo Brizio en su último partido en México. Expulsó al minuto 83 a Montes de Oca por doble tarjeta amarilla. Más de 30 mil espectadores en LaBombonera de Toluca.
Campeonato de Invierno de 1998
Necaxa vence a las Chivas Rayadas de Guadalajara
Para el Verano 1998, Lapuente ya no estaba en el Necaxa, su cargo en la selección nacional le obligó a dejar el timón en su más destacado alumno: Raúl Arias.
En su primer torneo, Arias condujo al Necaxa hasta la Final, misma que perdieron frente al Toluca pero Raúl no tardó en cobrar las cuentas pendientes y el Invierno 1998, con un futbol práctico, llevó a los rayos nuevamente a los cuernos de la luna.
En esta ocasión, jugando la final contra las Chivas del Guadalajara. El primer partido de la gran final entre Chivas y Necaxa se jugó el 10 de diciembre en El Estadio Azteca ante 100 mil espectadores que, sin embargo, salieron decepcionados ante el 0-0, aún y cuando el encuentro fue emocionante con oportunidades de ambos lados.
Todo hacía suponer que en El Estadio Jalisco, las cosas pintarían de un rojiblanco subido a chiva, sin embargo, aquel 13 de diciembre de 1998 el Necaxa tomó la batuta en el Estadio Jalisco y ganó 2-0, conquistando el tercero de la década para situar al Necaxa como el mejor equipo de la década.
Contra todos los pronósticos, Necaxa se coronó en el Torneo de Invierno-98 en el Estadio Jalisco, al derrotar por 2-0 al Guadalajara, con lo que Rayos obtuvo su tercer título de la década en su quinta final disputada.
Los goles que dieron el campeonato al Necaxa fueron obra de Salvador Cabrera al minuto 55 y el uruguayo Sergio Vázquez (87), aunque la jugada clave del partido fue el penal que erró Alberto Coyote en el minuto 24, lo que marcó el rumbo del partido.
Encuentro de enormes expectativas que arrancó con una fuerte falta de José Manuel de la Torre sobre Ramón Ramírez, que sin duda ameritaba algo más que solamente sancionar un tiro libre, pero el árbitro Pascual Rebolledo no lo consideró así.
Ninguno de los dos cuadros estableció condiciones en un arranque incierto, con imprecisiones provocadas por la tensión del mismo juego y en parte por la presión que ejercía Necaxa sobre la salida del conjunto tapatío, que vivía cierto desconcierto inicial.
Ramón desapareció tras el golpe por algunos minutos, que parecieron eternos para el “Rebaño Sagrado” que no encontraba la proyección ofensiva que para el Necaxa empezaba en el ecuatoriano Alex Aguinaga, en permanente busca del argentino Sergio Zárate, quien se cambió al lado derecho para probar el desborde al otro costado.
Necaxa asumió cierta iniciativa en el cotejo, al jugar con tranquilidad en toques cortos en busca de asegurar la posesión del esférico, con un ritmo semilento que no convenía a Chivas, equipo que forzaba los cambios de ritmo en todo el campo.
Una inocente falta de Markus López sobre Joel Sánchez fue sancionada con tiro penal por Pascual Rebolledo al minuto 23, cuando el zaguero necaxista entró con una “patada voladora” por la espalda dentro del área.
Sin embargo, el capitán de Chivas, Coyote, falló al cobrar al minuto 24, cuyo disparo atajó bien Adolfo Ríos al moverse con anticipación a su izquierda para desviar por abajo el cobro del tapatío, que desperdició su máxima aproximación.
La presión del Guadalajara siguió y en centro por izquierda, Paulo César Chávez alcanzó a bajar con la cabeza para Suárez, quien disparó con la derecha al poste, el balón todavía rebotó en Ríos antes del complemento defensivo necaxista que se salvó una vez más.
Ya sobre el tiempo de compensación, Martínez recibió pasada la media cancha y enfiló hacia la portería rival, se tuvo confianza para sacar un impresionante disparo que se impactó en el poste ante el inútil lance de Ríos, quien corrió otra vez con mucha suerte.
La misma fortuna siguió con Ríos cuando instantes antes de concluir la primer parte, Luis García tuvo una inmejorable opción de marcar, pero su remate con la cabeza fue demasiado picado y salió por encima de la cabaña necaxista. Así terminó el primer tiempo de intenso agobio para Rayos.
Para la segunda parte, el juego siguió la misma tónica, con un Guadalajara encima del Necaxa que se limitó a buscar un contragolpe vía la velocidad de Zárate, y apenas en el minuto 46, Peláez ya amenzaba con sus típicos remates que controló bien Ríos.
La jugada del gol necaxista se origina en una falla de Peláez, quien a pase de Ramón entra al área por la derecha y ante la salida de Ríos, mandó un centro sin idea que recuperó Rayos y ahí inició el ataque letal de Rayos al correr 55 minutos de juego.
El balón llegó a los pies de Salvador Cabrera, quien condujo sobre la marca de Suárez y desde fuera del área mandó un anunciado disparo de zurda por abajo, que alcanzó a manotear Zúñiga, pero no pudo impedir que el balón fuera al fondo del Marco para el 1-0 ante la sorpresa del mayoritario público que asistió al Jalisco.
En el minuto87, Necaxa sentenció el encuentro, al aprovechar un error de Joel Sánchez quien en su despeje estrelló el balón en Hermosillo, éste dio a Aguinaga, quien le regresó y el goleador se quitó a dos defensas para poner medio gol a Vázquez, quien, solo, empujó para marcar el 2-0 final que le dio el título al Necaxa.
Partido de Homenaje a Alex Aguinaga
Ecuador 4 Necaxa 2
Homenaje a Alex Aguinaga
Estadio Atahualpa (Quito, Ecuador)
13 de Febrero de 1999
Alex calló de repente. Pese a que estaba advertido de casi todos los homenajes que iba a recibir ayer, en el Estadio Olímpico Atahualpa, dejó que una lágrima se le escapara.
Claro, recibir tantos regalos y muestras de cariño ya eran bastante.
Pero que su esposa María Sol estuviera junto a él, cuando se pensaba que la joven se había quedado en México, ¡era una sopresa demasiado intensa!
En el intermedio del partido entre Necaxa (campeón de México y equipo en el que milita Aguinaga desde 1990) y nuestra Selección nacional, Alex recibió muchos regalos.
La lista es larga: un botín de oro del Círculo de Periodistas Deportivos de Pichincha; una medalla de oro del Municipio de Quito; un anillo de oro con el escudo del Ecuador, de la Federación Ecuatoriana; una bandera gigante del Deportivo Quito, su primer club, con su imagen…
Las emociones ya habían sido intensas cuando Alex jugaba el primer tiempo con la camiseta número 10 de la Selección.
Necaxa se había adelantado en el marcador con gol de Carlos Hermosillo.
Pero Ecuador, con Alex en el mediocampo, generaba peligrosísimos ataques, con los que Eduardo “El Tanque” Hurtado, Néicer Reascos y Ulises de la Cruz estuvieron a punto de doblegar al guardameta del club mexicano.
En el minuto 43, Alex envió un disparo que se estrelló en el horizontal. Por fin, a los 45 minutos, Alex penetró por la izquierda y lanzó un preciso centro para que el “Tanque”, de palomita, anotara el empate.
Fue un golazo, aplaudido por 26 mil espectadores (el “Tanque” fue cambiado a los 40 minutos del segundo tiempo.
Cuando se fue, recibió el aplauso del público y él, en lugar de hacer el ¡ssshhh! para callar a sus detractores, alzó los brazos y aplaudió con la hinchada. El Tanque tuvo su propio homenaje…)
Los aplausos, los regalos, su esposa… en fin, tantas cosas juntas quebraron la resistencia de Alex. Por eso, cuando nuestro crédito internacional agradecía por tantas atenciones, calló un momento y, luego de un silencio expectante, agradeció a su esposa, que contemplaba el partido desde el palco de invitados especiales.
En el segundo tiempo, Alex jugó con la camiseta número 7 del Necaxa.
No obstante, Ecuador, con el ingreso de Héctor Ferri, superó al equipo visitante en juego colectivo y anotó tres goles más por intermedio de Ulises de la Cruz, Kléver Chalá y Nixon Carcelén, que levantaron al público de sus asientos.
Hermosillo convirtió nuevamente para el Necaxa y dejó el marcador 4 por 2.
Fue una lluvia de regalos y de goles. Y de agua, porque el pitazo final coincidió con una llovizna de esas que siempre caen en Quito cuando sucede algo importante.
La Copa de Campeones de CONCACAF 1999
Confirman su grandeza: Rayos en todo lo alto.
Se sufrió, pero la lógica se impuso, el balompié azteca logro boleto para el primer Campeonato Mundial de Clubes que organiza la FIFA, al alcanzar el único boleto disponible en la zona de la antigua Concacaf, convertida ahora en La Confederación del Futbol.
Los Rayos del Necaxa llevarán el nombre de México por delante en su nuevo reto que será en Brasil, a partir del 5 de enero del 2000, donde encontrarán rivales de envergadura en el orbe como son Real Madrid, de España, y el inglés Manchester United.
Con ello, el futbol mexicano redondeó un año redituable a nivel internacional, pues se apuntó el tercer puesto en la Copa América en Paraguay, ganó la Copa Confederaciones en patio propio, esto con la Selección Nacional, medalla de oro y plata en los Juegos Panamericanos de Winnipeg en varones y mujeres, respectivamente, y tendrá a su enviado en esta justa de los mejores equipos del mundo, demostrando una vez más su supremacía en la región.
Al hacerse el sorteo para la Copa de Campeones de Norte, Centroamérica y el Caribe, lucía un futuro cómodo para el futbol azteca, al colocarse a su par de participantes, Toluca y Necaxa, sembrados en distintos grupos. Pero la ilusión de una Final entre cuadros mexicanos se vino abajo, cuando los Diablos Rojos sucumbieron en la primera ronda, ante el sorpresivo Alajuelense, de Costa Rica.
Pero sólo se trató de un susto, que se mantuvo hasta el partido cumbre, ya que los necaxistas debieron regresar de una momentánea derrota contra el mismo Alajuela para corroborar que el nivel de México, pese a las angustias, mantiene el mejor puesto en su confederación.
Si Toluca no pudo responder, Necaxa sacó la casta para acercarse, además, al millón de dólares que otorgará la FIFA a cada asistente al Mundial de Clubes.
Primero los Rayos debieron fulminar al Saprissa, también de Costa Rica, con el antecedente de la caída de los choriceros un día antes. Apenas con un 3-2 lograron avanzar a la Semifinal.
Ahí se repusieron de una momentánea derrota para resurgir con su coraje rojiblanco característico y dejar en el terreno al DC United, de la MLS de Estados Unidos, y luego corroborar su obra ante el Alajuelense por 2-1, donde sobresalió la estética en la manufactura del primer gol a cargo de Alex Aguinaga.
México estuvo cerca de quedarse sin representantes. Necaxa dio la cara de nueva cuenta, ahora no sólo por una empresa, sino por todo el balompié azteca.
Rúbrica eléctrica
No hay objeciones, Necaxa es el mejor equipo de México en los últimos 10 años de competencia. Ninguna escuadra, por muy publicitada que sea, ha producido lo de los Rayos.
Con tres títulos de Liga, uno de Copa, un Campeonísimo, dos subcampeonatos, una Recopa de Concacaf y su viaje a la primera edición del Mundial de Clubes, el cuadro rojiblanco puede firmar su diploma como el equipo de la década, gracias a una mística de triunfo que coincide con el arribo de su capitán Alex Aguinaga al equipo y la posterior presencia del hoy seleccionador nacional, Manuel Lapuente en el banquillo.
En la actualidad, el estratega Raúl Arias y los jugadores necaxistas mantienen a un equipo con oficio y carácter para las ocasiones decisivas, tal como aconteció durante la justa en Las Vegas.
Necaxa es un equipo que a pesar de los cambios de jugadores, los retrasos de contratos y el suspenso en el futuro de su franquicia, responde en lo deportivo.
Tal vez mañana los Rayos desaparezcan o no, pero ya dejaron una marca importante en el futbol mexicano al imponerse a sus limitaciones tanto en afición como apoyo publicitario, y producir, hacer historia, y eso es lo que vale para los anales.
Ahora quedan las incógnitas, ¿reforzarán al equipo? ¿Televisa decidirá mantenerlo y darle un mejor reconocimiento? Necaxa enfrentará a potencias en el futbol durante el Mundial de Clubes y si bien cuenta con una plantilla que se caracteriza más por el trabajo que por los nombres, no sería inconveniente fortalecerla con las mejores piezas de los equipos de la empresa, siempre y cuando al colocarse la casaca rojiblanca se contagien de esa mística.
Los reconocimientos:
Jugador Más Valioso
Alex Aguinaga fue nombrado el Jugador Más Valioso del torneo luego de ayudar a su equipo a conseguir el título y de realizar un espectacular gol de tijera que consiguió en la Final ante el Alajuela.
Mejor portero
El costarricense Alvaro Mesen, del Alajuelense, se llevó el honor al mejor portero del torneo por sus elegantes salidas por alto y su oportunismo bajo los tres palos de su equipo.
Bota de Oro
Para el ecuatoriano Agustín Delgado, de los Rayos del Necaxa, quien sumó tres goles en el torneo para ser el líder de los romperredes.
El Fair Play
Para el equipo del Alajuelense, de Costa Rica.
Copa Mundial de Clubes de la FIFA
La Copa Mundial de Clubes de la FIFA es la competición de fútbol a nivel clubes más importante del mundo. En ella participan los clubes campeones de las 6 confederaciones afiliadas a la FIFA.
El torneo se organiza cada año y reúne a los equipos campeones de las competiciones continentales de la AFC, CAF, CONCACAF, CONMEBOL, UEFA y OFC, y a partir de la edición 2007 se le agregó al campeón del país organizador.
El antecedente directo del torneo es la Copa Intercontinental, disputada entre los campeones de la Copa Libertadores de América (en representación de América del Sur) y la Liga de Campeones de la UEFA (representando a Europa).
La Copa Intercontinental se llevaba a cabo anualmente en Yokohama, Japón.
La Copa Mundial de Clubes de la FIFA se ha realizado hasta el momento en 5 ocasiones. El torneo presenta una fuerte dominación de los equipos europeos y sudamericanos, siendo ellos los únicos que han llegado a la final.
Los equipos sudamericanos la han ganado en 3 ocasiones y los europeos en dos.
En el año la 1999 concibe a la Copa Mundial de Clubes para reemplazar definitivamente a la Copa Intercontinental, también conocida desde 1998 como Copa Toyota por ser Toyota su patrocinador.
En el 2000, se organiza la Copa Mundial de Clubes con los equipos campeones de las mayores competencias continentales, el ganador del campeonato brasilero y un equipo invitado. El torneo se disputó en las ciudades de Río de Janeiro y São Paulo, Brasil, resultando ganador Corinthians. El torneo sorprendió por la ausencia de equipos europeos en la final y por la violencia de su partido final, en la que hubo ocho tarjetas amarillas.
Sin embargo, la FIFA no logró llegar a un acuerdo con Toyota para suplantar la Copa Intercontinental y ésta continuó disputándose hasta el 2004.
Una segunda edición fue programada para celebrarse en España en el 2001 con 12 ó 16 equipos.
Sin embargo, ésta fue cancelada debido a una serie de factores, el más importante de ellos el colapso de ISL, el socio de mercadeo de la FIFA, que le produjo pérdidas a ésta por 31 millones de dólares. Se reprogramó entonces el evento para el 2003 pero tampoco fue realizado.
La FIFA finalmente acordó los términos de organización con Toyota para unir las dos competiciones, y relanzar la primera entrega de los dos campeonatos unidos en 2005.
En el año 2005 se realiza la competencia en Japón, del 11 al 18 de diciembre, reemplazando definitivamente a la Copa Intercontinental, coronándose campeón São Paulo FC de Brasil al derrotar en la final al Liverpool inglés.
En el 2006, más precisamente entre el 10 y el 17 de diciembre, el evento es disputado por segundo año consecutivo en Japón. Se proclamó campeón del mundo el Internacional de Porto Alegre (Brasil) al derrotar en la final al de España por 1-0. Para esta edición, la FIFA repartió 15 millones de dólares en premios para los equipos.
En el 2007, Japón vuelve a ser el país organizador del evento. Ésta edición fue disputada del 7 al 16 de diciembre y fue ganada por primera vez, desde que se realiza esta competencia, por un equipo europeo, el italiano AC Milan, derrotando en la final al conjunto argentino Boca Juniors por 4 a 2. En ésta edición la FIFA repartió 16 millones de dólares entre sus participantes.
En esta edición se sometió a prueba un balón inteligente, éste consta de un chip, que cuando traspasa la línea de meta le informa al reloj del árbitro si la jugada terminó en gol o no.
La FIFA aún no ha confirmado si Japón será el organizador del evento en 200, y por eso otros países podrán presentar su candidatura para ser organizadores del evento.
Ya en una ocasión un país, más precisamente México, había presentado su candidatura para ser el organizador de la edición 2008, pero en la FIFA se decidió nuevamente por Japón.
En su primera edición, en el año 2000, los equipos participantes fueron los campeones de las mayores competiciones de cada continente, más el campeón brasilero, por ser el país organizador del evento, y un equipo invitado que sería el Real Madrid, por ser el campeón de la Copa Intercontinental de 1998. Los equipos serían divididos en dos grupos de 4. Los ganadores de cada grupo se enfrentarían en la final y los dos segundos por el tercer lugar.
Ya definitivamente como la sucesora de la Copa Intercontinental, los equipos participantes serían los campeones de las mayores competencias continentales, haciendo un total de 6 equipos. Los conjuntos europeos y sudamericanos accederían directamnete a las semifinales.
Los equipos restantes (norteamericano, asiático, africano y oceánico), fueron divididos en dos parejas, que se enfrentarían en un único partido. Los ganadores jugarían las semifinales contra los equipos europeos y sudamericanos. Los ganadores jugarían la final, y los perdedores definirían el tercer lugar.
Desde la edición del 2007, se le agregó a la competencia al campeón de la liga del país organizador.
Teniendo éste que disputar un partido eliminatorio contra el campeón de Oceanía, el ganador del partido disputaría los cuartos de final contra el campeón de Asia, a fin de evitar la presencia dos equipos de una misma confederación en las semifinales (en caso de que el campeón del país anfitrión pase). Por lo tanto, automáticamente el representante de Norteamérica enfrenta al de África. Los campeones de Sudamérica y Europa ingresan, igual que en formato anterior, directamente a semifinales y no se cruzan. Los otros dos semifinalistas surgen de los ganadores de los cuartos de final. Los ganadores de las semifinales disputan la final, y los perdedores el partido por el tercer lugar.
Presentacion del Necaxa contra el Manchester United
En el inicio de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA, Necaxa y el inglés Manchester United igualaron a un gol en el primer encuentro de ambos conjuntos en el Campeonato Mundial de Clubes Brasil 2000, válido por el Grupo B y disputado en el Estadio Maracaná.
Por el cuadro mexicano, que falló un penal con conducto de Alex Aguinaga, anotó el chileno Cristian Montecinos, a los 14 minutos, y por los ingleses el trinitario Dwight Yorke, a los 81. Manchester se quedó con diez hombres desde los 42 por la expulsión de David Beckham.
El conjunto rojo inició sobrado, sin mucha fuerza ofensiva y con un ataque sin profundidad ni peligro, lo que facilitó la labor defensiva de los mexicanos, que respondieron con jugadas rápidas también sin claridad.
En aparente acción sin peligro, el holandés Japp Stam cometió falta a Alex Aguinaga, el árbitro argentino Horacio Elizondo marcó falta.
El ecuatoriano hizo amague de cobro, enseguida Montecinos pateó de botín izquierdo, mandó el balón por encima de la barrera y entró a la meta inglesa a media altura cerca del poste derecho.
A los 42, Manchester quedó con diez jugadores por la expulsión de una de sus estrellas, David Beckham, quien en la disputa en un balón por alto levantó demasiado el botín derecho y le pegó violentamente a Milián en la pierna derecha, por lo que Elizondo, tras la indecisión, sacó tarjeta roja.
Manchester tomó nuevamente la batuta del partido y Rayos mantuvo su arma, el contragolpe y en uno de ellos Montecinos corrió por lado derecho, se metió al área y llegó Mikael Silvestre con falta para tiro penal que ejecuto sin problemas para el empate final Dwight Yorke.
Necaxa Derrota al South Melbourne Australiano
En su siguiente partido el Necaxa dominó ampliamente, Ydespués sufrió por el clima y sus yerros, pero al final se impuso 3-1 al South Melbourne de Australia, en su segundo juego en el Mundial de Clubes realizado en el Estadio Maracaná.
El chileno Christian Montecinos abrió la cuenta por Rayos, de penal a los 17 minutos, el ecuatoriano Agustín Delgado aumentó a los 28 y Salvador Cabrera, también de pena máxima, cerró la cuenta a los 78. John Anastasiadis descontó por los de Oceanía a los 45.
Christian Montecinos, anotador del gol en el empate ante el inglés Manchester United, fue ahora el encargado de cobrar y lo hizo bien a la izquierda del portero Chris Jones, quien se lanzó a la derecha, para marcar el 1-0.
La ventaja del cuadro mexicano puso aún más en evidencia las limitaciones de los australinos, que sufrían incluso para pasar la mediacancha y tardaron 45 minutos en llegar a la meta de Hugo Pineda, aunque cuando lo hicieron fue para marcar.
Sin embargo, a los 28, por ese sector izquierdo donde José Milián hizo lo que quiso, en pared con Salvador Cabrera, el zaguero envió tiro-centro hacia donde Agustín Delgado sólo tuvo que rebotar el esférico para marcar el 2-0.
Y tras una inapelable forma de someter al rival, el Necaxa finalmente se fue al descanso con una precaria ventaja de 2-1.
En tiempo de compensación, South Melbourne cobró falta casi en línea de fondo por derecha, y luego de un remate fallido, John Anastasiadis empujó l fondo del arco para acercar a su equipo.
Afortunadamente para Rayos, llegaría el tercer penal de la tarde, en una falta innecesaria de Nick Orlic, quien derribó a Delgado cuando éste se alejaba de la portería. Ahora tiró Salvador Cabrera y lo hizo muy bien, fuerte y a la izquierda para el definitivo 3-1.
Naturalmente, la anotación dio un rumbo irremediable al encuentro, aunque Necaxa todavía llegó por conducto del uruguayo Sergio Vázquez, con un violento tiro libre que Jones envió a tiro de esquina.
Necaxa caé ante Vasco de Gama
En un partido vibrante Vasco de Gama obtuvo su pase a la final imponiendose al Necaxa 2 goles por 1.
Los goles del encuentro fueron obra del ecuatoriano Alex Aguinaga al minuto cuatro por Necaxa, mientras que Odvan al 13 y Romario al 68 marcaron para el Vasco da Gama.
Inicio sorpresivo que hacia esperar otro Maracanazo en el nuevo siglo, cuando apenas al minuto cuatro Necaxa se puso al frente en una jugada donde el ecuatoriano Alex Aguinaga tomo un rebote de su compatriota Agustin Delgado y cruzó para marcar el 1-0.En la accion se reclamó un fuera de lugar inexistente debido a que Juninho habilitó a los atacantes necaxistas.
Sin embargo, de inmediato vino la reacción del cuadro brasileño que alentado por su público en el Maracana , se fue hacia Adelante en busca del empate, pero pese a encontrar una avenida por la derecha para ofender a Rayos, no pudo concretar varias opciones de anotar.
No obstante, en un tiro de esquina Odvan, que hab¡a ingresado al minuto ocho por el mundialista lesionado Junior Baiano aprovechó un grave error del arquero mexicano Hugo Pineda que se quedó parado, para que Odvan rematara sin marca para el empate a uno al minuto 13.
Con el gol Vasco tomó mayor confianza y apabulló a Necaxa, que se equivocó al ceder la iniciativa del encuentro a los brasileños que insistieron frecuentemente sobre el arco rojiblanco, que se cimbró con un disparo al travesaño de Ramón al minuto 21.
Necaxa intentó reaccionar, aunque solamente por algunos lapsos, mientras el equipo local desperdició varias oportunidades, por conducto de Romario, y una vistosa tijera de Juninho que quedó en las manos de Pineda.
La más peligrosa acción de los necaxistas fue obra de José María Higareda, quien tras hacer un túnel y entrar al área enemiga sirvió para el ecuatoriano Agustín Delgado que falló su remate en forma increible al 33 de acción.
Un minuto después José Milian perdonó un mano a mano frente al arquero, mientras Pineda reaccionaba bien atrás a disparo de Ramón.
Para el segundo tiempo, en el primer minuto de la parte complementaria Delgado prendió un remate con la derecha que el arquero Helton desvió excelente a tiro de esquina.
El guardameta brasileño también desvió en gran forma un tiro libre de Aguinaga que llevaba destino de gol en los momentos en que Necaxa adelantó l¡neas en busca de reaccionar, pero un grave error de Salvador Cabrera propició la segunda anotación del Vasco.
Ante Romario, el defensa necaxista resbaló lo que aprovechó el brasileño para imponer su velocidad y técnica de golpeo, al rematar cruzado por abajo con la derecha al minuto 68 para poner al frente al Vasco da Gama por 2-1.
La única aproximación para Necaxa en el resto del encuentro fue un disparo de Sergio Vazquez al travesaño en otro tiro libre, aunque dio la impresión que el delantero uruguayo ingresó demasiado tarde al encuentro.
El técnico del Necaxa, Raúl Arias prefirió meter a Ignacio Ambriz por el chileno Christian Montecinos en un cambio inexplicable, cuando ya estaba abajo en el marcador en una actitud un tanto conformista.
El arbitro del encuentro fue el colombiano Oscar Acosta, quien tuvo una buena actuación y amonestó a Salvador Cabrera, Markus López y Jose María Higareda.
Alineaciones:
Vasco da Gama: Helton, Mauro Galvao, Junior Baiano (Odvan-8), Paulo Miranda, Gilberto, Amaral, Juninho, Felipe, Ram¢n, Donizete (Edmundo 69) y Romario.
Necaxa: Hugo Pineda, Jose‚ Maria Higareda, Sergio Almaguer, Salvador Cabrera, Jose‚ Milian (Sergio Vazquez 83), Markus Lopez, Hernan Vigna, Luis Perez, Alex Aguinaga, Agustin Delgado y Cristian Montecinos (Ignacio Ambriz 71).
El Historico Tercer Lugar venciendo al Real Madrid
El poderoso Real Madrid español terminó en un decepcionante cuarto lugar, tras perder 5 goles por 4 ante el Necaxa en el partido por el tercer y cuarto puesto. Los españoles no lograron acceder a la final debido a la diferencia de goles, ya que en su grupo acabaron empatados a puntos con el Corinthians, a la postre vencedor.
La derrota del Manchester United por 3-1 a manos del Vasco da Gama hizo que os grandes favoritos del torneo tuviesen que hacer anticipadamente las maletas, víctimas de la eficacia de Romário y Edmundo. Este último jugador marcó el que fue sin discusiones el mejor gol de la competición.
El Necaxa, representante mexicano, dio la campanada al hacerse con el tercer puesto frente al Real Madrid, en un encuentro en el que se batió con garra hasta el pitido final.
Liderado por el sorprendente ecuatoriano Agustín Delgado en la delantera, el elegante conjunto de Ciudad de México se deshizo de uno de los grandes de Europa en los penales y se marchó a casa con la cabeza bien alta.
El partido comenzo con un par de indecisiones de Bizarri, aunque en esta ocasion sin consecuencias, preambulo de un juego abierto, sin apenas centrocampismo y si muchas oportunidades para ambos conjuntos. Terreno abonado para Raul, que tardo apenas 14 minutos en dejar su huella en el marcador tras una extraordinaria jugada que inicio Sanchis con un centro al area, continuo Morientes con una cesion de cabeza atras y remato con su habitual precision Raul a la red.
Los 37 grados de temperatura pusieron el freno en el hipotetico entusiasmo de los jugadores, que hecharon el freno y se dedicaron a contemporizar, con la notortia excepcion de Geremi, que derrocho fuerzas ante la esceptica mirada de Macmanaman su compañero de banda.
En la reanudacion, el Necaxa salio mucho mas decidido. Tardaron apenas 12 minutos en empatar en un precioso gol de Delgado, que se fue por velocidad de los defensas madridistas, para fusilar a Bizarri, que ayer cumplio una aceptable actuacion.
Hasta el final superioridad fisica del Necaxa, y dominio tecnico del Madrid, aunque cualquiera de los dos conjuntos pudo marcar el tanto definitivo. Pero se llego a los penaltis con el resultado ya conocido.
Copa Merconorte 2001
Durante el torneo de Invierno 2001, el Necaxa tambien tuvo que cumplir con otro torneo internacional como es el caso de la Copa Merconorte 2001.
En su grupo estuvieron el America de Cali de Colombia, Aucas de Ecuador y el Alianza Lima de Peru. La directiva necaxista pidio que cuando eran locales, se jugara en el ya derrumbado estadio Municipal de Aguascalientes.
La gente respondio y lleno el estadio cuando Necaxa jugo ahi. La escuadra de Raul Arias derroto al Alianza Lima 2-1 en Aguascalientes y 3-1 en Peru, al Aucas se le gano 2-0 en Ecuador y perdio su unico partido contra ese mismo equipo 3-1 en Aguascalientes, y derroto al America de Cali 1-0 de local y 3-1 aya en Colombia. De esa manera Necaxa facilmente clasifico a Semifinales con 15 puntos encabezando el grupo A.
Los Rayos tuvieron un record de 6 jugados, 5 ganados y uno perdido con 12 goles a favor y solo cinco en contra para diferencia de mas siete. El rival era el Millonarios de Colombia donde militaron Carlos Castro y Carlos Gutierrez, ambos fichados por Necaxa en el Verano 2002. La ida era en Aguascalientes y despues de haber estado perdiendo 2-1 al medio tiempo, Necaxa gano de ultimo minuto 3-2 con gol de Zague. La vuelta se jugo en Colombia.
Necaxa ganaba 2-0 pero Millonarios respondio y gano 3-2 para mandar esta serie a penales.
Como buenos mexicanos, Jose Nunez, Jose Galvan del Aguascalientes y Luis Ernesto Perez fallaron sus respectivos penales mientras que Carlos “el Boli” Gonzalez fue el unico que metio su penal.
Necaxa perderia 3-1 en penales y posteriormente ganaria Millonarios la final de la ya desaparecida Copa Merconorte. Esta fue la mejor aparicion del Necaxa en la Merconorte ya que en su primer participacion ahi en el 2000, se quedo en la primera ronda.
Aguinaga: la leyenda de un triunfador
Alex Aguinaga, el que hizo popular y campeón al Necaxa
Esa fue una noche de gloria en el Estadio de la Ciudad Universitaria. Ni más ni menos que ¡vencer al Santos de Brasil contodo-y-el-rey-Pelé ! No mi querido Alex, tu no habías nacido todavía. Pero sin duda, apenas llegaste a México escuchaste de ese legendario triunfo. Y te habrán platicado de la alineación de aquel Necaxa. Y te habrás dado cuenta de que era no el mejor, sino el único motivo para sentirse orgulloso de ese equipo, porque ni hablar de campeonatos, ni de finalísimas. Cuando mucho, que si de los diez minutos de los entonces electricistas , que si los paradones de Toño Mota, o antes de Jorge Morelos, o los goles del Chatito Ortiz, o el señorío de Pacho Majewsky o del Pichojos Pérez en la defensa.
Y seguro supiste que un día, de malas a primeras, se anunció que el Necaxa, el que alguna vez fue de los Once Hermanos , el de Casarín, el de aquella, “La Noche en-que-le-ganamos a O?Rei y los suyos”, ese equipo desaparecía y dejaba su lugar al Atlético Español. Y que quienes desde niños nos pusimos esa camiseta a rayas rojas y blancas, nos quedamos con nuestra afición medio desnuda, y tuvimos que guardar las porras en el pecho, y aguantar las ganas de ir al estadio, y buscar otras sendas por las cuales dirigir nuestros pasos los domingos o a quien darle nuestra futbolera admiración.
Y quien sabe si sepas, pero la verdad, cuando reaparecido el Necaxa, supimos que habían contratado a un tal Alejandro Darío Aguinaga Garzón, nacido el 9 de julio de 1968 en Ecuador y que antes había jugado en el Deportivo Quito, no hicimos mucho caso, no nos hicimos muchas ilusiones, nos dispusimos a seguir viviendo del recuerdo de esa, “La Noche en que fuimos grandes”.
Pero, poco a poco, las miradas de los no muchos, digamos selectos necaxistas, empezaron a seguir los pasos, los pases, la figura de un joven rubio, con cara de boxeador o perfil a lo Gerard Depardieau, con el número 7 en la espalda. Y se nos hizo infaltable, admirable, la presencia de… pues de ti, Alex. Y contigo, de los García Aspe, los Basay, los Ambriz, los Peláez, Ratón Zárate, y con todos ustedes, un hombre de futbol, decente, Enrique Borja.
Y una tarde, por fin, ¡Necaxa Campeón!. Y el “¡Fuerza Rayos!” salió del corazón del área chica de nuestros cuerpos, y hubo quien lloró al ver a su entonces pequeño hijo llorar de alegría. Y…¡otra vez campeones! Y llegó el día en que hubo que secar lágrimas infantiles, la tristeza porque perdieron en Torreón. Y… ¡tricampeones! Y ¡tercer lugar en el Mundial de Clubes! Y triunfos constantes sobre el América, y contra Chivas. Y poco importaba entonces que nos cambiaran de horarios, de jugadores, de presidente. Permanecías tú, el símbolo, el líder, ya la leyenda de un triunfador: Alex. El que hizo popular al Necaxa en Ecuador. El ecuánime en sus declaraciones a la prensa. El entregado en la cancha ante la entrega del público poquito-perocontento y no mucho-pero-frustrado.
Pero… poco a poco dejaste de aparecer. Y no había pases en el campo, sino pasos tuyos, en la zona de calentamiento.
Y te vas. Te dejan ir. Grosera, burdamente se deshacen de ti. Y pensar que se había dicho que llegarías a presidir al que era tu equipo, nuestro equipo.
Era. Fue. Ya no más. Éxito a donde vayas, ojalá no encuentres otros Compeancitos , Aritas y otros itos. Que te vaya bien Alex. Yo… yo después de casi 40 años me quito la camiseta. No tiene caso seguir a un equipo cuyos directivos no respetan al futbol, ni a esa La Noche, ni a esa tarde, la de, ¡por fin!, el primer campeonato, ni a sus símbolos. No más… o por última vez: “¡Fuerza Rayos! Aunque duela, o porque duele: ¡Adiós Aguinaga! y ¡Adiós Necaxa!
Torneo de Verano 2002
La Final de TELEVISA : Necaxa vs America
El jueves 23 de Mayo de 2002 el Estadio Azteca se vistio de gala para recibir el partido de ida de la final del Verano 2002 entre los Rayos del Necaxa y las Aguilas del America.
Muy temprano en el partido, apenas al minuto 12, cobrando un tiro libre desde fuera del area, el ex toluqueño Victor Ruiz, un especialista, clavo en la porteria del America defendida por Adolfo Rios lo que seria el primer gol del Necaxa en esta final.
El primer tiempo fue dominado de principio a fin por el Necaxa, las continuas llegadas de Luis Roberto Alves “Zaguiño” volvian loca a la defensa americanista y con toda justicia en una brillante descolgada, al minuto 42 el necaxista ponia cifras definitivas al partido con un golazo que dejo viendo visiones a Adolfo Rios.
Para la segunda parte, fiel a su estilo, Raul Arias entrenador del Necaxa, hecho al equipo atras y se dedico a esperar lo cual dio esplendidos dividendos ya que el America fue maniatado. Y de no haver sido porque el Arbitro del encuentro Marco Antonio Rodriguez “Chiquidracula” se comio un penalty flagrante sobre Zaguiño y expulso injustamente por acumulacion de tarjetas amarillas a Jose Luis Montes de Oca, el Necaxa hubiera sellado la Gran Final con un 3 a 0 contundente del que dificilmente se hubiera levantado el America.
Para el partido de vuelta de la Gran Final fue designado por la Comision de Arbitraje Armando Archundia Tellez quien se encargo de liquidar al Necaxa.
El partido tal como se pensaba, dio inicio con un Necaxa replegado, esperando al America y buscando cazarlo con un contragolpe para finiquitar el encuentro.
Sin embargo, ni “Zaguiño”, ni el “Rambo” Angel Sosa, ni el colombiano Gutierrez pudieron acertar las oportunidades que se les presentaron.
Al termino del primer tiempo Arias se habia salido con la suya: el marcador permanecia 0 a 0 y el America tendria que arriesgar en la segunda parte.
Casi al inicio de la segunda parte un descuido defensivo permitio que al minuto 58 Christian Patiño a pase del “Misionero” Hugo Norberto Castillo acercara a las Aguilas 2 por 1 en el global.
Este gol entusiasmo al America que se fue con todo al ataque y al minuto 62, Ivan el “BanBan” Zamorano, nuevamente a pase del “Misionero” Castillo, y en clarisimo fuera de lugar que Archundia no quiso marcar, anoto el gol que empataba el marcador global de la Gran Final.
Para completar el desaguisado al minuto 65, Luis Ernesto Perez acumula su segunda amarilla en una entrada por detras, y deja con 10 hombres al Necaxa.
Con el cuchillo entre los dientes el Necaxa logra aguantar el embate americanista terminando el tiempo regular con el marcador de 2 goles por 0 a favor de las Aguilas del America lo que empataba el marcador global y enviaba el partido a tiempo extra con Gol de Oro.
Nuevamente el Necaxa aguanto el primer tiempo extra y apunto estuvo de ganar el partido de no ser porque un violento disparo de Victor Ruiz fue increiblemente desviado a tiro de esquina por Adolfo Rios.
Pero tanto va el cantaro al agua que al minuto 107 practicamente iniciando el segundo tiempo extra el “Misionero” Castillo a centro en tiro de esquina de Jose Antonio “Gringo” Castro anota el Gol de Oro y pone fin a la Epica Batalla, coronandose campeon el America.
Aguascalientes: La Mudanza
Electricistas, Rayos o Hidrorayos
Para el inicio de la Temporada 2003-2004, los rayos dan punto final a una historia que comenzó en el Deportivo Leandro Valle y concluyó en las preciosas instalaciones de Cuautitlan Izcalli; el Necaxa se muda de la Ciudad de México a la Ciudad de Aguascalientes, en donde se establecen.
En un lapso de 24 horas, el Necaxa pasó de la melancolía por abandonar su hogar, a la ilusión por llegar a su nueva casa.
El proyecto que inició en octubre del 2001, se concretó el pasado 16 de julio, cuando los ahora Hidro Rayos se instalaron de forma definitiva en Aguascalientes, donde tendran al menos 25 años por delante para hacer de esta plaza una sede digna de Primera División.
Si bien un día antes dejaron atrás una etapa llena de historia, con tres títulos de Liga, tres subcampeonatos, un tercer lugar en el Mundial de Clubes, un conjunto que se ganó el respeto del resto de los equipos en la década de los 90, ahora arranca de cero para forjar un nuevo historial.
Lo que parecía lejano finalmente se hizo realidad. La directiva necaxista, encabezada por Justino Compeán, junto con el Patronato de Fomento al Futbol de Aguascalientes, que preside Luis Armando Reynoso, prometieron una mudanza seria y bien planeada, y cumplieron.
Como principal objetivo, el Patronato se puso a trabajar en la construcción del Estadio Victoria, sobre el mismo terreno donde antes existió el Municipal, y que fue demolido para darle paso a la obra del nuevo escenario.
Y conforme a las fechas establecidas, la edificación del inmueble culminó en una primera etapa, con aforo para 20 mil personas, 150 palcos, vestidores para cuatro equipos y el área de árbitros totalmente terminadas.
“No tenemos dudas que éste es el mejor estadio de México y el más funcional, estamos orgullosos de que Aguascalientes tenga un escenario de primera categoría, ahora sólo falta que el equipo brinde buenas actuaciones para que la afición llene cada 15 días las tribunas”, expresó Reynoso durante la presentación del Victoria.
Pero no todos mostraron buena cara al hacer su arribo a Aguascalientes, como Braulio Luna, quien al primer entrenamiento en esta ciudad se presentó con un semblante de desagrado y desánimo.
Y aunque después fue “llevado” al recorrido por el Estadio Victoria y presentado como uno de los jugadores importantes del equipo, tampoco reflejó algún gesto de gusto.
“Al ver el esfuerzo de la directiva por tener un estadio de primer nivel, por ver el esfuerzo de mis compañeros en cada entrenamiento, no tengo duda de que vamos a tener éxito en nuestra nueva sede”, expresó Luna.
Quien definitivamente estaba eufórico con el nuevo escenario necaxista, era su presidente, Compeán. Durante todo el trayecto por los rincones del inmueble aguascalentense, el directivo se la pasó enalteciendo la construcción.
Además, la sonrisa nunca desapareció de su rostro. Quien padeció las bromas del dirigente fue el hondureño Milton “Tyson” Núñez, con comentarios como “vamos a poner una regadera de tu tamaño”, cuando paseaban por los vestuarios.
Con todo, fue un ambiente festivo. Si el último día en Cuautitlán Izcalli pasó inadvertido para los aficionados, el primero en Aguascalientes tuvo el mismo tono.
La gente que pudo presenciar la primera sesión en tierras hidrocálidas, lo hizo casi por casualidad. El entrenamiento se dio en en el viejo Estadio Olímpico, dentro de la Unidad Deportiva de Aguascalientes, donde muchas personas acuden a practicar deporte.
Así fue como se encontraron con los necaxistas, de hecho, algunos jóvenes que jugaban futbol en ese momento, se sorprendieron al ver a Miguel Acosta y Angel Sosa ingresar a la cancha.
Pero aún así, esta semana será la primera en la que la plantilla rojiblanca trabaje al 100 por ciento en Aguascalientes de cara el Torneo de Apertura 2003.
Y ya todo quedo listo para que el próximo sábado 26 de julio se lleve a cabo la inauguración oficial del estadio, con el partido entre Hidro Rayos y Chivas.
RECOPILACION REALIZADA POR: JUAN CARLOS IGARTUA TOLOSA



